Mi Realidad

Nuestros ojos captan la realidad de nuestro mundo, para que nuestro cerebro forme una imagen, y nuestra mente la interprete.

¿Cada persona capta mediante la realidad de una forma diferente? Miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia son defectos comunes en nuestros ojos. Existen más afecciones y patologías visuales que acentúan en mayor o menor medida, la diferencia en la realidad que percibimos.

Nuestros ojos condicionan la realidad que percibimos.

Nuestro cerebro compone e interpreta una imagen de lo que nosotros llamamos “realidad”, pero que más bien deberíamos llamar “mi realidad”.

“Mi realidad” no solo depende de nuestros ojos y nuestro cerebro, sino del momento, el lugar, todo el contexto en el que captamos dicha realidad.

Por otro lado en determinadas situaciones críticas nuestra mente puede adaptar “mi realidad” y deformarla ajustándola a sus objetivos. Por ejemplo, una madre tiene rescatar a su hijo pasando por la cornisa de un edificio. Esa misma cornisa ya no es tan estrecha, su mente la deforma, la amplia. Completado el rescate, esa misma cornisa se vuelve estrecha, peligrosa.

¿Y si nuestra mente no se limita a deformar “mi realidad” en situaciones críticas? ¿Y si lo hace continuamente, cada día, en cada momento?

Cómo “vemos”, “mi realidad”, nos hace comportarnos de forma diferente en la misma situación. Lo que está bien para unos, está mal para otros. Bonito para unos, feo para otros. Nuevo, viejo. Feliz, triste. Agradable, desagradable.

“Mi realidad” nos hace optimistas o pesimistas, y nos condiciona como personas, condiciona nuestras decisiones y condiciona nuestra vida. Algunas personas tienen ese “superpoder” de verlo todo menos feo, menos viejo, menos triste …Yo no lo tengo, lo he podido comprobar en uno de los momentos más tristes de mi vida.

Pero, ¿podemos cambiar “mi realidad”? ¿podemos cambiar nuestra mente? Ser consciente de “mi realidad”, creo que podría ayudar.

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